11.30.2008

Wicker Park

Justo acabo de terminar de ver Wicker Park, una chick flick medio gruesa para digerir. Empaticé con la mitomana, y eso me dio miedo. Soy una romantica patologica y me parece que en el nombre del amor se pueden hacer muchas cosas. Claro, he dejado mentir por amor, pero entiendo porqué alguien lo haría aunque no lo comparta del todo. Empecé a mentir cuando dije que lo amaba, obvio no lo hacía, tampoco creía que lo hacía. La verdad es que sólo estaba de moda. Como los legg-ins que vienen y van y el fleco, me puse un novio como un accesorio y encima le decía que lo amaba. Lo dije tanto que me lo creí, entonces empecé a vivir mi mentira. Mi cochina mentira me trastornó la cabeza hasta voltear mis puntos cardinales. Aunque no lo amaba, empecé a creer que sí, entonces se volvió mi oxigeno, no podía respirar y todo me dolía. No era oxigeno, era un gas tóxico que despacito y a veces no tan despacito me llenaba los pulmones y me sofocaba. Mi ultima mentira está en este post, cuando dije que había dejado de mentir por amor. La verdad es que no lo he hecho, sólo que ahora mis mentiras se han ido sofisticando, poniendose a la altura de mi edad. Ahora en lugar de colgarme un novio, me cuelgo del techo para sentir asfixia, la asfixia que desde mi primer mentira creí que era sinonimo de amor. Estoy vacia. Y eso está bien. Está bien sentir miedo y aceptarlo, está bien mentirse a uno mismo, mientras que se siga teniendo el norte correcto, está bien estar vacio, es mejor que estar lleno de mierda. se vale no ser suficiente, y no pasa nada.

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