Yo le creí, le creí como le creo a los poquitos que dejo acercarse. Le abrí mi corazón como lo hice una vez antes con g. pero esa historia terminó mal, terminó tan mal como ésta.
-te necesito- le dije
silencio.
-te necesito- grité
ausencia.
-te necesito-
pero ya no tenía sentido.
Hoy C. quiere estar en casa, pero casa no es a mi lado. Casa es estar con sus compinches, ¿y mi casa? yo me quedé sin casa porque C. quiere vivir en una comuna emocional, y yo lo quería solo a él.
Felicidades, lo lograste de nuevo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario