Soy la unica persona en este mundo capaz de detener su tiempo por ti, de cambiarse de residencia y de nombre.
Ni tu madre ni la persona que duerme más cerca de ti lo harían.
Aún así, soy la más castigada, por mí no serías capaz de tomar un avión y hasta una llamada te cuesta.
Hoy no importa porque creo que eventualmente toda esta forma de querer (te) va a valer la pena. Tal vez me tope a alguien que sí lo merezca, tal vez al final del camino te conviertas en ese alguien. Tal vez sea muy tarde y tal vez me muera y los gusanos se agasajen.
Con huevos,
yo.
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