Siempre fantasee con nuestro reencuentro. Siempre. Desde que nos dejamos en el aeropuerto o ¿fue en un cuarto de motel? nos dejamos tantas veces que es muy fácil confundir cual fue la ultima vez. No creí que sería así, tan repentino, tan violento. El tráfico no es un buen lugar para nada, ni para estar, menos para hacer contacto visual con alguien que has dejado enterrado viviendo detrás de tu cabeza con apenas el oxigeno suficiente para sobrevivir. Por cosas así creo que sí hay un güey moviéndonos, haciendo experimentos.
¿Qué sentirán estos dos pendejos si se ven otra vez?
Sentimos lo que sentimos siempre. Que no nos fuimos, que ya no manejo el coche con el que me conociste y que ya no llevas el peinado con el que me enamoré, que los dos ya no somos lo que éramos pero cuando nos sonreímos nuestro tiempo se detiene. Como un cliché, porque la vida es un cliché, ya hice las paces con la idea. Durante esa sonrisa seguimos estando tan enamorados como siempre lo estuvimos, idiotizados. Luego, nada, la vida.
Verde y no nos volvemos a ver.
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